Dietas:
La dieta restrictiva en hidratos de carbono logra más pérdida de peso
La obesidad es una epidemia de los países desarrollados. Periódicamente se proponen nuevas dietas, aparentemente más eficaces en la reducción de peso. Entre las propuestas más conocidas y polémicas figura la dieta restrictiva en hidratos de carbono, popularizada por Robert Atkins, que parece ser más eficaz que la basada en la ingesta restringida de grasas y calorías, según dos estudios que publica el New England.
Dos estudios que se publican en The New England Journal of Medicine destacan la elevada efectividad de las dietas bajas en hidratos de carbono para la pérdida de peso. El primero, coordinado por Frederick F. Samaha, del Centro de Veteranos de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, señala que los sujetos con obesidad grave que presentan una alta prevalencia de diabetes o padecían síndrome metabólico perdieron más peso durante seis meses con un régimen alimentario de restricción de hidratos de carbono que con uno que restringía las calorías y las grasas. Además, experimentaron una mejoría relativa de la sensibilidad a la insulina y de los niveles de triglicéridos, incluso después del ajuste en función de la cantidad de peso perdida.
Para Samaha, dada la pequeña magnitud de las diferencias generales entre los grupos en cuanto a la pérdida de peso en la obesidad notoria y la corta duración del estudio, los resultados deben interpretarse con cautela. "Antes de poder aprobar una dieta con restricción de hidratos de carbono será necesario efectuar otros estudios que evalúen los resultados cardiovasculares a largo plazo".
Salud cardiovascular
La otra investigación, coordinada por Gary D. Foster, también de la Universidad de Pensilvania, indica que el régimen con bajo contenido en hidratos de carbono producía una pérdida de peso mayor (de un 4 por ciento) que con la dieta convencional (bajo contenido en grasa y calorías y alto en hidratos de carbono) durante los seis primeros meses, aunque las diferencias no fueron significativas en un año.
Los resultados de este ensayo también demuestran que el régimen bajo en carbohidratos se asocia con una mejoría en algunos de los factores de riesgo de desarrollar patología coronaria y que el cumplimiento fue deficiente en ambos grupos. Ahora bien, al igual que el profesor Samaha, Foster reconoce que es necesario realizar estudios más amplios y duraderos para determinar la eficacia y seguridad a largo plazo de las dietas de alto contenido en grasas y proteínas y bajo en hidratos de carbono.
Los dos estudios se diseñaron porque, a pesar de la popularidad de la dieta baja en hidratos de carbono y alta en proteínas y grasas, conocida como Dieta Atkins, cuyo impulsor falleció a los 72 años en abril pasado de una caída accidental, no existían ensayos comparativos y aleatorizados suficientes que demostraran su efectividad.
Por ello, el grupo de trabajo de la Universidad de Pensilvania asignó a 132 individuos con obesidad grave, con un índice de masa corporal medio de 43 y una alta prevalencia de diabetes (39 por ciento) o síndrome metabólico (43 por ciento) para que siguieran la dieta baja en hidratos de carbono o un régimen bajo en grasas y calorías. Completaron el trabajo, que duró seis meses, 79 personas, y los resultados demostraron que, a los seis meses, la primera era más beneficiosa que la segunda. Por su parte, el grupo de Foster realizó en ensayo comparativo multicéntrico de un año en 63 obesos que fueron asignados a cada una de estas dietas, aunque ambos grupos redujeron la presión diastólica y la respuesta de insulina a una carga oral de glucosa.
Publicado el 26/05/2003