|
|
|
Notas - Paginamedica
Violencia doméstica:
Veinte años de matrimonio le dejaron marcas en el cuerpo y el alma
Dejó su carrera universitaria al poco de tiempo de casarse porque quedó embarazada y él la quería cuidar. Abandonó el trabajo porque para qué estar tantas horas fuera de casa si él ganaba muy buen dinero; se alejó de su familia cuando él la convenció de que deseaban su mal cuando la instaban a continuar la universidad; las amigas fueron quedando en el camino...
Dejó su carrera universitaria al poco de tiempo de casarse porque quedó embarazada y él la quería cuidar. Abandonó el trabajo porque para qué estar tantas horas fuera de casa si él ganaba muy buen dinero; se alejó de su familia cuando él la convenció de que deseaban su mal cuando la instaban a continuar la universidad; las amigas fueron quedando en el camino... no tenía ganas de dejarlo a él solo y se fue alejando de los planes de paseo compartidos... y ella con sus hijos y su marido armaron un grupo infranqueable en donde con la sola mirada todos se abroquelaban bajo una consigna. Aunque él tiene razón... al final ella nunca aprendió a cocinar... y eso que era lo único que tenía que hacer... Porque él no les hacía faltar nada, para los hijos era un ídolo y su mujer admiraba el lugar social que había construido desde ese puesto en el banco... ¿Qué más podía pedir Gabriela, si tenía la familia que siempre había soñado?. Era Gabriela la que no sabía qué le pasaba que no podía reconocer todo el sacrificio que él hacía. La que creía volverse loca cuando no podía dejar de preguntarle durante días qué le pasaba que ni le dirigía la mirada y él siempre respondía que nada; era ella la que no entendía qué había cambiado el día que de pronto él entraba a casa con un ramo de flores en la mano y parecía el mejor de los amantes. Gabriela no sabía porqué a veces sentía pánico. Era cosa de ella el no saber acompañar a este hombre tan ocupado, tan responsable, que le daba todo y todos admiraban, ¿porqué sentía que le quitaba la vida?. Ya había visitado al psiquiatra cuando él le pidió el turno, y la había medicado, depresión le diagnosticaron... tomaba los remedios pero no podía dejar de llorar todo el día. Hoy llegó el primer zamarreo, o el primer cachetazo. Puede haber sido por cientos de motivos, pero todos seguro incluyen el hecho de que Gabriela se empezó a dar cuenta que no era ella, y él se puso en evidencia con un acto que lo denuncia frente a sus propios ojos. La invisibilidad social de la violencia doméstica. Sólo una pequeña parte de las verdaderas dimensiones de la violencia doméstica es reconocida. Un porcentaje aún menor llega a la justicia. Y menos todavía encuentran efectivo amparo en ella. La violencia doméstica siempre incluye y se inicia con actos y actitudes de violencia psicológica. A mayor nivel sociocultural del grupo familiar, y del violento específicamente, más difícil es descubrir y demostrar la situación de violencia psicológica. La violencia psicológica no sólo son gritos, insultos o frases hirientes. También sutiles mensajes que provocan confusión, actitudes paradojales (dice una cosa y hace otra, o dice una cosa en un lugar y otra en otro haciéndome pasar por mentirosa), desvalorizaciones en publico o en privado, desentendimiento afectivo y sexual, desmentida de lo evidente, etc. Los signos que caracterizan al violento, son muchas veces socialmente valorados : alguien con muy buena inserción y realización social y facilidad para establecer relaciones efectivas, simpático, seductor; aspecto de buen padre altamente preocupado por sus hijos; todos ven que a su mujer "la tiene como una reina", no faltan ni viajes, ni paseos románticos que todos conocen, ni el regalo caro de sorpresa que siempre se hace público... Los síntomas de la mujer víctima de violencia doméstica a veces son confundidos -incluso por profesionales de la salud mental no capacitados en el tema- con el "estereotipo histérico" : insatisfecha, deprimida, paranoica, con sentimientos de culpa, pensamientos de muerte, sensación de enloquecer, desvalimiento y profunda confusión mental. Sin embargo la clave de la violencia psicológica doméstica está en la víctima y no en el victimario que no responde a patrones predefinido. La víctima de violencia doméstica (psicológica y física) siempre padece un conjunto de signos, síntomas y sentimientos análogos al "sindrome de Estocolmo" de las personas secuestradas. Se trata de la indefensión aprendida por padecer una relación signada por mensajes paradojales, desvalorizantes; una captura subjetiva por parte del violento, que la deja sin poder articular el pensamiento para saber qué es lo que está padeciendo ni cómo terminar con su sufrimiento. La víctima de violencia doméstica necesita ayuda para salir y superar la situación. Ayuda psicológica, jurídica, material, amparo y cobijo. Sólo de ese modo puede cortar una situación que seguro la lleva a una crisis profunda subjetiva, pero que puede terminar en la enfermedad y el suicidio.
Publicado el 07/05/2003
|
| Comentarios sobre esta nota Paginamedica No se responsabiliza por los comentarios publicados. | 15/05/2003 Estela Quiero felicitarles por la nota de VIOLENCIA, ya que yo he padecido primero violencia sicologica y despues fisica, no podria decir cuando comenzo si cuando eramos novios o despues de casados.
Yo lo justificaba ... porque todos me decian que era el marido perfecto, el que todos querian, yo tambien deje la facultad, para casarme , él no queria tener niños porque decia que eran una MOLESTIA PARA TODA LA VIDA, que teniamos que viajar, disfrutar, él tenia que especializarse en España ( es odóntologo ) y despues cuando ya tuvieramos y hayamos disfrutado todo
podriamos pensar el los niños.
Yo queria tener un hijo a cualquier precio pero si él noveia que yo tomaba las pastillas anticonceptivas, él no me tocaba un pelo, debia tomar todos los días bajo su control.
Yo lo ayudaba como mecánica dental despues me dijo que preferia que me quede en la casa asi cuando volviera del trabajo me encontraba arreglada, descansada y SIN NADA PARA DECIR encerrada en una casa enorme muy linda por cierto pero VACIA.
Sospechaba que habia otra persona, ya hacia dos años que estabamos casados... un día fui al consultorio para darle una sorpresa y la sorprendida fui yo.
Me separé, me costo mucho tiempo salir de la trizteza , angustia, desolación porque yo estaba perdidamente enarmorada pero lo logre a los 4 años aproximadamente logre el equilibrio necesario como para comenzar otra relación que ahora lleva 10 años y del cual tenemos 2 niños preciosos de 5 y 7 años. Y es una persona totalmente diferente.
Un beso y cuenten conmigo si alguien necesita una forma de pensar.
Estela
|
|
|
|
|
Utilidades
|
|
|
|
|
|